martes, septiembre 09, 2008

Debo interpretar mi sollozo calmado con un angustioso poemita salado.
Debo comer la sangre que no está, debo pensar tu orgasmo con O de Ocre,
Me reviento en tripas, me las como fritas, y las saco a luz pública cual circo romano.
Es miserable mi aliento vacío, sin el mirar de los pájaros con cantos que no entiendo.
Busco en sabanas sucias, en estaciones del metro, en imágenes esporádicas,
pero no estás, te fuiste, no volverás, lo sé. Anda a vivir más vidas, anda a recorrer el pecho de un muerto, anda a mirar triztezas en otros ojos. Pero no vuelvas, no se te ocurra volver, porquer la respuesta es incierta y me ahogaría en silencios que no debo volver a sentir.
vé, allá lejos, vé con tu placer sempiterno de helados de café, vé y eterniza tu retirada hacia la vida jolgoriosa que te espera. Por mi parte me quedaré sentado esperando la locomotorá de ausencia, que me hará inmortal.